lunes, 5 de agosto de 2019

RUTA DE LOS CASTROS CÁNTABROS 2019


RUTA DE LOS CASTROS CÁNTABROS 2019
  EXCURSIÓN CULTURAL AL CASTRO CÁNTABRO DEL JANO (LIÉBANA).  

Salida sábado 31 de Agosto de 2019.

Salida de Santander a las 7,30 horas de C/ Cádiz.
Salida de Torrelavega a las 8,00 horas de FEVE.

 En Liebana existe un punto geográfico que al girar 360º sobre el mismo podemos ver la mejor panorámica de toda la comarca Lebaniega, desplazandonos en taxi todo terreno desde el bello pueblo de Dobarganes. Desde este lugar donde existen los restos de un Castro Cántabro, podemos visualizar el macizo de los Picos de Europa, puerto de San Glorio, la Cordillera Cantábrica destacando la cumbre más alta desde Galicia al País Vasco  (Peña Prieta con 2.575 m de altitud) descartando el macizo de los Picos de Europa, continuando con las cumbres de Braña Vieja o Alto Campoo, los puertos de Sejos, Sierra de Peña Sagra y Desfiladero de La Hermida. Preciosa panorámica del Valle de Liebana destacando los bellos pueblos de: Pembes, Cosgaya, Tanarrio, Lon, Brez, Los Llanos, Camaleño, Tudes, Dobres y Cucayo entre otros y su capital Potes. 

2º  Comida en el restaurante Mesón La Vega. 

  Visita a la Pisa o Batán de Ledantes una de las pocas y mejor conservadas de Cantabria.

4º  Parada en Potes para descansar y llevar para casa los típicos productos lebaniegos.

5º Antes de despedirnos de Liebana y adentrarnos en la impresionante garganta del desfiladero de la Hermida, visita obligada para memorizar la bellísima panorámica de la mañana en el Centro de Visitantes del Parque Nacional de los Picos de Europa ("Sotama"). Durante el recorrido en bus por el Desfiladero de la Hermida, visualizaremos entre otros lugares, la Iglesia Mozárabe de Lebeña, el balneario de aguas termales de la Hermida, las históricas lágrimas de Don Pelayo, Urdón y su famosa subida a Tresviso por el balcón de Pilatos.

INCLUYE: recorrido en autobús, entradas y visitas a los lugares citados, comida en restaurante y taxi todoterreno.
PARA APUNTARSE: De lunes a domingo en el teléfono 605602136.

ORGANIZA: BISALIA (Amigos del Patrimonio de Cantabria).
COLABORAN: Boletín Cantabria 24 Horas.



LUGARES QUE VISITAREMOS:




Descripción

La Pisa o Batán de Ledantes es un ingenio hidráulico, construido con madera de roble, que se utilizaba para golpear, desengrasar y enfurtir las telas, con el fin de obtener unos paños tupidos y resistentes, como producto final de los tejidos confeccionados con lana.
Estas toscas máquinas de madera, movidas mediante energía hidráulica, se situaban en las proximidades de los ríos y constituyeron la primera operación en la industria textil que se logró mecanizar mediante el empleo de la rueda hidráulica.
Son escasos los restos materiales de este tipo de artefactos hidráulicos en Cantabria que, en sus últimos tiempos de actividad, fueron reconvertidos en molinos harineros o fábricas de luz, perdiendo su función y características originales.
Los propietarios de la Pisa de Ledantes realizaron varias reconstrucciones, aunque ésta dejó de funcionar en la década de los setenta.
El armazón de la pisa está formado por una estructura de postes, vigas y cargaderos que sirve de apoyo a tirantes pendulares en los que se insertan sendos mazos. La pieza principal es una vigorosa rueda dotada de una sucesión de aleves, que, al girar, por efecto de la fuerza hidráulica, hace rodar el eje. 
En Cantabria se conservan muy pocas pisas, dos de ellas, la de Aniezo y la de Ledantes, ambas en la comarca de Liébana.


Características

La Pisa de Ledantes, un singular artilugio hidráulico declarado Bien de Interés Local, con la Categoría de Inmueble, del que se conservaban tan sólo unos restos, ha sido reconstruida en el mismo lugar donde funcionaba hasta mediados del siglo pasado, en la confluencia de los arroyos Valtiero y San Andrés (Vega de Liébana).

lunes, 8 de julio de 2019

RUTA DE LOS CASTROS CÁNTABROS 2019

RUTA DE LOS CASTROS CÁNTABROS 2019
  EXCURSIÓN CULTURAL A LA LAGUNA NEGRA.  

Salida sábado 3 de Agosto de 2019.

Salida de Santander a las 7,00 horas de C/ Cádiz.
Salida de Torrelavega a las 7,30 horas de FEVE.

 La Laguna Negra Soriana impresionante y bello paraje de la naturaleza, siempre fue un lugar de leyenda, un rincón escogido por la literatura y la imaginación popular para recrearlo de amores contrariados y traiciones terribles. Todo ello se debe a Don Antonio Machado, quien en uno de sus viajes tuvo conocimiento de la leyenda de Alvargonzález. Desde entonces la laguna permanece insondable.
1º  Visita y recorrido por La Laguna Negra en las faldas del Urbión, pintoresco lugar donde confluyen las provincias de Burgos, Soria y La Rioja.
2º  Visita al Parque Natural de La Laguna Negra (centro de interpretación).
  Comida en restaurante de la zona.
4º  De regreso pararemos para recorrer el impresionante y famoso desfiladero de La Yecla.

INCLUYE: recorrido en autobús, entradas y visitas a los lugares citados, comida en restaurante.
PARA APUNTARSE: De lunes a domingo en el teléfono 605602136.

ORGANIZA: BISALIA (Amigos del Patrimonio de Cantabria).
COLABORAN: Boletín Cantabria 24 Horas.


El paraje de la Laguna Negra de Urbión se encuentra en el término municipal de Vinuesa, dentro del monte de Santa Inés cuya propiedad comparten el Ayuntamiento de Soria y la Mancomunidad de los 150 Pueblos de la Tierra de Soria; razón por la cual se incluye en este portal turístico.

“Las Tierras de Alvargonzález” es la leyenda más conocida actualmente sobre la Laguna Negra de Urbión. Su autoría, como se sabe, corresponde a Antonio Machado que, durante su estancia en Soria como profesor de francés y donde se casó con Leonor Izquierdo, aprovechó el ciclo festivo estudiantil de San Saturio, en octubre de 1910, para subir el día 5 hasta el pico de Urbión y conocer la Laguna Negra. La leyenda, en prosa, se publicó en la revista francesa “Mundial Magazine” en  enero de 1912 y tres meses después, como romance, en “La Lectura de Madrid”, incorporándose en verso a “Campos de Castilla” en junio. Esta leyenda machadiana, totalmente inventada aunque inspirada tal vez en la crónica negra soriana de la época, sustenta la turística Ruta de Alvargonzález que, desde Soria pasa por Cidones para adentrarse en el término de Vinuesa y llegar hasta Covaleda para ascender hasta los Picos de Urbión, proseguir hasta Laguna Negra, bajar hasta Vinuesa y retornar a la capital.
La leyenda machadiana describe un parricidio, la del patriarca Alvargonzález, por dos de sus hijos que quieren heredar pronto sus tierras, las cuales dejan de producir tras su asesinato. El tercero de los hijos vuelve como rico indiano y les compra parte de las tierras, las cuales vuelven a fructificar y provocar la ira y envidia de sus dos hermanos que, finalmente, le matan también pero, llevados por el remordimiento, huyen del lugar y ascienden a la  Laguna Negra a la que echaron antaño el cadáver del padre con una piedra atada a sus pies, y allí perecen: “Otro día, los hijos de Alvargonzález tomaron silenciosos el camino de la Laguna Negra. Cuando caía la tarde, cruzaban por entre las hayas y los pinos. Dos lobos que se asomaron a verles, huyeron espantados. Al llegar a la laguna contemplaron un momento el agua tranquila. ¡Padre! gritaron, y cuando en los huecos de las rocas el eco repetía: ¡padre! ¡padre! ¡padre! ya se los había tragado el agua de la laguna sin fondo”.
Ocho años antes de que Antonio Machado conociera la Laguna Negra de Urbión otro ilustre escritor, Pío Baroja, en “El Mayorazgo de Labraz” de 1.903, escribe: “Porque es una laguna donde hay una mujer que vive en el fondo y mata al que se acerca. Todo el que mira en esa agua muere”.

Anteriormente, en 1882, Erasmo Llorente, en su relato “Urbión y la Laguna Negra. Vistas de un paisaje” recopila varias consejas orales de la zona:
“Hay quien cuenta y cree que no reconoce por asiento el suelo; quien dice como cosa cierta y vista, haberse sumergido en ella un carnero suspendido por una cuerda asegurada á sus enroscados cuernos y momentáneamente al hacer la extracción solo el esqueleto salió: quién cree también que las ruidosas tempestades que se estrellan con furia contra la tierra salen de allí; quién asegura y hasta da señales de haber visto los restos, que hubo de aventurarse en una ocasión un curioso a sondearla con un barco que en sus orillas fui construido á éste fin, y apenas se había internado en ella fue sumergido bruscamente, desapareciendo para siempre entre sus misteriosas aguas; quién en fin, tiene en su memoria una colección de historietas en forma que hacen de ésta Laguna un lugar misterioso y encantado que llenan de admiración a los corazones sencillos de hombres ignorantes y mujeres histéricas, que los creen y recitan con la misma facilidad que pudieran hacerlo con un pasaje bíblico ó religioso”.
Erasmo Llorente añade que, en un día estival despejadísimo y claro, un viajero tiró una piedra a la Laguna y del sitio donde se sumergió surgió una niebla  que fue ascendiendo y engrandeciéndose a la par que se oían bramidos y las nubes granizaron mientras parecían surgir de la Laguna “dos horripilantes y atronadoras voces” y vio bajo el agua “una monstruosa figura al parecer humana, de colosales formas que cruzaba por la superficie de las aguas con un aspecto feroz, terrible e iracundo sosteniendo entre sus desmesuradas manos otra horrorosa figura como de una serpiente que no dejaba ver sobre el agua más que su espantosa cabeza. Era ésta de un monstruo infernal, cuyos espantosos ojos de un color rojizo cual dos ascuas incandescentes que á porfía parece querían salirse de sus órbitas. Su deforme boca entreabierta dejaba ver sus largos y afilados dientes entre los cuales salía sirviéndole de aliento oscuro vapor como el que despide el cráter de un volcán en estado de corrupción. Esta figura formaba el aspecto más feroz y terrible imaginario…” Además observó otras ondulaciones provocadas por otro monstruo. Y todo ello desapareció al terminar la tormenta.
Dos años antes, en 1880, Juan José García publica "Una visita a las Lagunas de Urbión", donde escribe: "Hay quien dice haber visto salir de sus tenebrosas ondas un monstruoso animal bajo la forma de un gigantesco lagarto, y haber sido largo rato perseguido por sus aceradas uñas, quien desmesuradas serpientes y extraños y singulares pescados; otros dicen haber arrojado un carnero al fondo de las aguas suspendido en el extremo de, una larga cuerda, y al extraerla á los pocos instantes haber sacado sólo el esqueleto. Hay quien cree que la laguna no tiene fondo; hay quien siente sus bramidos á tres leguas de distancia y quien la considera como el taller y fragua donde se forjan por misteriosos ciclones todas las tempestades de la comarca..".
La más antigua referencia que conocemos se encuentra en  el “Libro de grandezas y cosas memorables de España” escrito por Pedro de Medina e impreso en 1548 y que tuvo varias reediciones, en una época en la que se consideraba que la Laguna Negra servía de manadero o nacimiento del río Duero (opinión que subsistió varios siglos, por cierto). En esta temprana mención a la Laguna Negra escribe Pedro de Medina: "Nace el río Duero en unas tierras que se llaman Orbión de una laguna que está en lo más alto muy grande y tan honda que no le alcanza el fondo. En ella han aparecido cosas monstruosas y horribles. Está tan alta que en todo tiempo del año se halla en ella nieve."